En medio del caos de un mundo que se acaba, ¿estamos listos para reiniciarnos? ¿Estamos dispuestos a reinventarnos?
¿Podremos vivir compartiendo, intercambiando, regalando lo que no necesitamos y aceptando lo que otros ya no van a usar?
¿Tenemos ganas de asumir retos y aprender cosas nuevas?
¿Cambiaríamos de escenario para interpretar una obra nueva, encarnando a un nuevo personaje?
¿Renunciaríamos al confort (palabra que se parece demasiado a confor...marse) a cambio de compromiso?
Si tú respuesta es SÍ entonces no vuelvas a hablar de crisis: habla de crecimiento. Abre tus ojos y amplía tu horizonte para detectar oportunidades. No te limites. No te etiquetes. No te encasilles. Si de algo estoy segura es de que todos nosotros somos mucho más de lo que creemos ser.
Y, como ya habrás oído decir (o no), el primer paso para crear una nueva realidad es creerla posible: tus sueños (esos que hasta hoy creías irrealizables) son sólo hermosas semillas de una realidad que está en tus manos cultivar. No olvides que, para bien o para mal, si tú te lo crees... ¡Tú te lo creas!
Por eso te pido, te ruego, que no le des tu poder a otros, a aquellos que te quieren asustado, compungido, impotente, enfadado, limitado, incapaz. Yo sé que posees un potencial inmenso y este mundo en transformación necesita que te conviertas en la mejor versión de ti mismo.
Y el momento es AHORA. Y tú eres el protagonista, la protagonista. Escribe tú el guión que quieres interpretar y dirígite... Dirígete a donde tú quieras. No hay limites en un Universo de infinitas posibilidades. Cree en ti como yo creo en una Nueva Tierra.
Y, sobre todo, no tengas miedo. Ten pasión, esperanza, imaginación, perseverancia, coraje... Pues cuando el suelo bajo tus pies tiembla y se resquebraja, todo indica que ha llegado el momento de descubrir que tienes unas preciosas alas para volar.
Y para volar bien alto, inevitablemente debemos... ¡SOLTAR! Soltar lo viejo para acoger lo nuevo. Y descubrir que cada día eres alguien nuevo con una nueva vida que inventar.
