Estos son algunos de los buenos días de mi querida amiga Cachito Castro Gonzalez, y este es mi pequeño homenaje a su generosidad. A su Ser, faro de luz y amor, hermoso y necesario. A su vida entera.
Te quiero, amiga. Gracias por estos cotidianos regalos que nos traen tan bellas vistas a esta ventana virtual que nos ha vuelto a unir. Gracias por ser exactamente como eres. Gracias, gracias, gracias.
